
La plusvalía absoluta es un concepto desarrollado por Karl Marx que se refiere a la diferencia entre el valor del trabajo producido por el trabajador y el valor que recibe como salario. En este sistema, el capitalista explota al trabajador exigiéndole más tiempo de trabajo del necesario para producir el valor de su sustento, apropiándose del excedente como ganancia.
En este contexto, la plusvalía absoluta se obtiene al extender la jornada laboral sin un aumento proporcional del salario, lo que resulta en una mayor explotación del trabajador. Un ejemplo sería el de un trabajador contratado para trabajar 8 horas diarias, pero obligado a trabajar 12 horas diarias sin recibir remuneración adicional por las horas extras, y el empleador se apropia del valor adicional generado durante estas horas como ganancia.
Esta práctica es común en muchos sectores de la economía y constituye una de las formas de explotación laboral que Marx criticó en su teoría. La plusvalía absoluta es uno de los pilares del sistema capitalista, donde la búsqueda de ganancias a menudo prima sobre los derechos y el bienestar de los trabajadores.
Ejemplos de cómo funciona la plusvalía en la práctica para los trabajadores.
Cuando hablamos de plusvalía absoluta, nos referimos a la forma más clásica de explotación laboral en la sociedad capitalista. En este sistema, los trabajadores reciben su salario durante un período determinado, pero el valor que producen durante ese tiempo supera el valor de su propia fuerza de trabajo. En otras palabras, el empleador se beneficia del trabajo del empleado, ya que paga menos del valor real de lo producido.
Un claro ejemplo de cómo funciona la plusvalía en la práctica para los trabajadores es el caso de una fábrica donde se contratan trabajadores para trabajar 8 horas diarias. Supongamos que, durante este período, producen bienes por valor de R$100, pero sus salarios combinados son de tan solo R$40. En este caso, los trabajadores generaron un excedente de R$60 para el empleador, que constituye la plusvalía.
Otro ejemplo sería una firma de contabilidad que contrata profesionales para trabajar 40 horas semanales, pero paga un salario que no corresponde al valor total de los servicios prestados. En este caso, la diferencia entre el valor del trabajo realizado y el salario recibido constituye la plusvalía que obtiene el empleador.
En resumen, la plusvalía absoluta es una práctica común en las relaciones laborales, donde los trabajadores producen más de lo que reciben a cambio, generando ganancias para los empleadores. Es importante comprender este concepto para luchar por condiciones laborales más justas y equitativas.
Entender cómo funciona la plusvalía absoluta en la explotación del trabajo.
La plusvalía absoluta es una forma de explotación laboral que se produce cuando los trabajadores se ven obligados a trabajar más de lo necesario para producir el valor equivalente a su salario. En este sistema, el empleador se apropia del tiempo de trabajo excedente del trabajador, generando ganancias sin necesidad de aumentar los costos de producción.
Para comprender mejor cómo funciona la plusvalía absoluta, es importante entender que el valor del trabajo se determina por el tiempo necesario para producir los bienes o servicios que aseguran la supervivencia del trabajador y su familia. Sin embargo, el trabajador se ve obligado a trabajar más allá de este tiempo necesario, generando una plusvalía que el empleador se apropia como ganancia.
Un claro ejemplo de plusvalía absoluta es un trabajador que trabaja una jornada de 8 horas, pero cuyo salario equivale a solo 6 horas de trabajo necesarias para producir el valor de su fuerza de trabajo. Las 2 horas extras que trabaja el empleado constituyen una plusvalía que el empleador se apropia como ganancia.
Por lo tanto, la plusvalía absoluta es una forma de explotación laboral basada en extender la jornada laboral más allá de lo necesario, generando ganancias para el empleador sin aumentar los costos de producción. Es importante conocer este mecanismo de explotación para garantizar condiciones laborales dignas para todos los trabajadores.
Los dos tipos de plusvalía que aborda Marx: absoluta y relativa.
La teoría de la plusvalía es un concepto fundamental en la obra de Karl Marx, que explica cómo los capitalistas obtienen ganancias explotando el trabajo de los trabajadores. Marx identificó dos tipos principales de plusvalía: absoluta y relativa.
La plusvalía absoluta se produce cuando los capitalistas aumentan la jornada laboral de los trabajadores sin aumentar proporcionalmente los salarios. Esto significa que los trabajadores producen más bienes en un período más largo, generando mayores ganancias para los capitalistas. Un ejemplo sería un empleador que obliga a los trabajadores a trabajar más horas sin pagarles horas extras.
Por otro lado, la plusvalía relativa se produce cuando los capitalistas aumentan la productividad laboral, reduciendo el tiempo necesario para producir una mercancía. Esto resulta en la producción de más bienes en menos tiempo, aumentando así la plusvalía obtenida. Un ejemplo de esto sería la introducción de nuevas tecnologías o métodos de producción que aceleran el proceso laboral.
En resumen, la plusvalía absoluta se relaciona con la extensión de la jornada laboral, mientras que la plusvalía relativa se relaciona con la intensificación y el aumento de la productividad laboral. Ambos tipos de plusvalía son formas de explotación del trabajo obrero por parte de los capitalistas y constituyen aspectos centrales de la crítica de Marx al sistema capitalista.
La Caracterización de la plusvalía de Karl Marx: análisis fundamental de la explotación capitalista.
La teoría de la plusvalía, desarrollada por Karl Marx, es un análisis fundamental de la explotación capitalista. Marx define la plusvalía como el valor adicional creado por el trabajo de los trabajadores que no se les paga, sino que se apropian los propietarios de los medios de producción. En otras palabras, es la diferencia entre el valor producido por el trabajador y el valor que se le paga como salario.
Para Marx, la plusvalía es la esencia de la explotación capitalista, ya que es a través de ella que los capitalistas logran acumular riqueza a expensas del trabajo de los obreros. La plusvalía se puede obtener de dos maneras: plusvalía absoluta y plusvalía relativa.
La plusvalía absoluta se produce cuando los capitalistas aumentan la jornada laboral de los empleados sin aumentar sus salarios. En otras palabras, los trabajadores producen más valor del necesario para reproducir su fuerza de trabajo, generando así un excedente del que se apropian los empleadores.
Un claro ejemplo de plusvalía absoluta es cuando una fábrica obliga a sus empleados a trabajar horas extra sin pagarles lo suficiente. De esta forma, los trabajadores generan más valor del necesario para cubrir sus salarios, generando así ganancias adicionales para los empresarios.
Por lo tanto, la caracterización de la plusvalía de Karl Marx es esencial para comprender la dinámica de la explotación capitalista y las contradicciones inherentes al sistema económico actual. Analizar la plusvalía absoluta nos ayuda a comprender cómo se explota a los trabajadores y cómo se acumula el capital en manos de una minoría privilegiada.
Plusvalía absoluta: características y ejemplos
La plusvalía absoluta es la ganancia obtenida al extender la jornada laboral. Esta es una de las técnicas que utilizan los empleadores para aumentar las ganancias obtenidas de los trabajadores. El procedimiento de plusvalía absoluta alcanzó su máxima expansión en las primeras etapas del capitalismo, cuando el trabajo manual aún predominaba en las empresas.
Marx argumentó que existían procesos sistemáticos en la economía capitalista que hacían que el valor de la fuerza de trabajo fuera menor que el valor creado durante la jornada laboral. El primero de estos procesos fue la extensión de la jornada laboral más allá de los niveles preindustriales, a doce o catorce horas diarias.
Esta prolongación de la jornada, denominada plusvalía absoluta, fue la principal fuente de ganancias durante las primeras incursiones de la producción capitalista en el sector económico. Durante esta fase, la tecnología de producción era comparativamente estática, aún dependiente de las herramientas manuales.
La verdadera revolución en la producción llegó con la mecanización, que permitió la generación de plusvalía relativa. Los capitalistas individuales tenían un incentivo para introducir nuevas máquinas porque les proporcionaba una ventaja competitiva.
Caracteristicas
La generación de plusvalía absoluta se obtiene al prolongar la jornada de trabajo más allá del punto en que el trabajador se limita a producir lo que corresponde al valor de su fuerza de trabajo, realizando este trabajo adicional del que se aprovecha el empresario.
Esta tendencia fue la principal en la etapa inicial del capitalismo, pero sigue siendo importante hoy, incluso en muchas formaciones sociales dominadas por el imperialismo.
La creación de plusvalía absoluta corresponde a la productividad del trabajo social, que es el valor de la fuerza de trabajo. Este término se utiliza para demostrar que la extracción de un excedente es la esencia de la acumulación de capital.
En el plusvalor absoluto, la jornada de trabajo aparece dividida de antemano en dos fragmentos: trabajo necesario y plustrabajo.
Esta plusvalía se denomina absoluta porque es la única forma productiva de acumulación de capital. Hasta ahora, la historia no ha producido ninguna forma adicional de plusvalía productiva.
Intensificar el trabajo
La creación de plusvalía absoluta implica un aumento del valor total producido, generalmente aumentando la jornada de trabajo de los obreros, pero también intensificando el trabajo realizado, limitando las pausas, supervisando la gestión, etc.
Dado que este excedente se basa en inducir a los trabajadores a gastar mucha más fuerza de trabajo de la necesaria para sostenerlo, debe haber una hegemonía capitalista de superestructuras políticas e ideológicas para imponer esta relación entre capital y trabajo.
Aumentar la intensidad del trabajo en las empresas, lo que equivale a ampliar la jornada laboral, es una forma de obtener plusvalía absoluta.
A medida que aumenta el consumo de mano de obra, este aumenta por unidad de tiempo. Por lo tanto, la cantidad de trabajo no remunerado que asume el empleador aumenta en términos absolutos.
Los medios fundamentales que tienen los empleadores para lograr el máximo consumo posible de la fuerza laboral incluyen:
– La ampliación de la jornada laboral.
– Fijar salarios que obliguen a los trabajadores a trabajar más horas.
Limitaciones
Actualmente, los empleadores buscan obtener plusvalía absoluta recurriendo al trabajo realizado en horas extraordinarias, implementando una jornada laboral sorprendentemente larga para la mayoría de los trabajadores, además de aumentar significativamente la intensidad del trabajo a realizar durante este período.
Esta forma de incremento de las ganancias de capital es limitada en su utilidad, pues tiene límites naturales, como las 24 horas del día, pero también límites sociales, como el bienestar motivacional de la población trabajadora.
La acumulación capitalista de plusvalía absoluta está limitada por la necesidad de preservar a la clase trabajadora. La historia demuestra constantemente, con gran elocuencia, la flexibilidad de este límite.
Tan pronto como se introduce la competencia en la fuerza laboral, y si la organización de la clase trabajadora es débil, el equilibrio de poder se vuelve bastante desfavorable para la clase trabajadora.
Por el contrario, la resistencia organizada de la clase trabajadora puede reducir la capacidad de los capitalistas de acumular plusvalía absoluta.
visión marxista
Según Marx, la plusvalía absoluta se obtiene incrementando el tiempo trabajado por trabajador en un período contable. Marx se refiere principalmente a la duración de la jornada o semana laboral, pero en la actualidad se centra en el número de horas trabajadas al año.
La generación de plusvalía está directamente relacionada con la tasa de explotación de los trabajadores en el lugar de trabajo: plusvalía total dividida por los salarios.
Cuando apareció y se desarrolló la industria mecanizada a gran escala, fue posible aumentar el plusvalor principalmente incrementando la productividad del trabajo.
Ésta es la base general sobre la que se sustenta el sistema capitalista y es también el punto de partida para la generación de plusvalía relativa.
En una tenaz lucha por reducir la jornada laboral, los trabajadores han conseguido que ésta quede considerablemente definida por la ley en los países capitalistas avanzados.
Así, el Primero de Mayo, con la lucha de la clase obrera por la jornada laboral de ocho horas, fue una lucha popular y democrática.
Ejemplos
Supongamos que se necesitan cuatro horas de trabajo para fabricar un producto. Por lo tanto, el empleador contrata a un trabajador para que trabaje ocho horas.
Durante ese día, el trabajador produce dos unidades de ese producto. Sin embargo, el capitalista solo paga la cantidad correspondiente a una unidad, y el resto corresponde a la plusvalía creada por el trabajador.
Ejemplo gráfico
La plusvalía absoluta se produce cuando el empresario amplía la jornada laboral del obrero, por ejemplo, de diez a once horas, obligándole a trabajar una hora más, que luego es apropiada por el capitalista.
Supongamos que el valor total producido en las 10 horas de trabajo se divide en partes iguales: 5 horas para el valor de la fuerza de trabajo (V) y 5 horas para la prima (P).
Al extender la jornada laboral una hora más, también se genera una plusvalía adicional (p'); el empresario gana lo producido en 6 horas de trabajo, en lugar de las 5 horas que ganaba antes, como se puede ver en la imagen:
Referencias
- Klaas V. (2013). Plusvalía absoluta y relativa. Antiimperialismo. Recuperado de: anti-imperialism.org.
- Jan Makandal (2015). Dos formas de plusvalía. Recuperado de: koleksyon-inip.org.
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- Webdianoia (2018). Karl Marx. Tomado de: webdianoia.com.
- Boxeo (2011). Buena Voluntad. Recuperado de: descuadrando.com.
