
Os s uertes charras Estas son las diversas modalidades que componen la charrería, un deporte tradicional mexicano. Los charros, como se les conoce a los participantes, deben demostrar sus habilidades ecuestres y vaqueras realizando una serie de maniobras en la plaza.
El origen de estas prácticas se atribuye generalmente a la época en que los habitantes del virreinato comenzaron a dedicarse a la ganadería. Durante muchos años, a los no españoles se les prohibió usar caballos, por lo que tuvieron que inventar nuevas formas de domesticarlos o manejarlos.
Durante el Imperio Mexicano y posteriormente con el Porfiriato, la charrería experimentó un fuerte auge, aunque no fue hasta principios del siglo XX que comenzó a considerarse un deporte. Antes de eso, las exhibiciones de charros en todo el país ya se habían popularizado.
Hay nueve charras de la suerte que se celebran durante competiciones y exhibiciones. Algunas con caballos y otras sin ellos, pero todas son espectaculares. La charrería fue declarada Patrimonio de la Humanidad el 9 de diciembre de 1.
Orígenes e historia
La charrería se describe a menudo como una muestra de las habilidades del charro. Debe demostrar su destreza en el manejo del ganado y los caballos mediante una serie de maniobras llamadas sorte.
Aunque inicialmente este tipo de actividad se realizaba únicamente por motivos laborales, poco a poco se empezaron a realizar exposiciones en todo México e incluso en el extranjero. La popularidad de estas reuniones propició la creación de asociaciones que establecieron reglas claras y las transformaron en una competencia.
La charrería se desarrolla en recintos similares a las plazas de toros españolas, llamados telas de charros.
El término "charro" (el participante) tiene varios orígenes. Por un lado, algunos lo remontan a Salamanca (España), donde se utilizó por primera vez. Txar , que significa "rústico". Otros señalan que el origen es la palabra andaluza para Chauch mozárabe (“caballero” o “pastor”).
Antecedentes
Para el surgimiento de la charrería y sus diversas actividades, fue necesario un elemento esencial: el caballo. Traído a América por los conquistadores, su uso estuvo prohibido a los indígenas durante varios siglos; solo los españoles podían usarlo.
Así que, cuando los indígenas del continente comenzaron a trabajar con el ganado, tuvieron que inventar sus propias costumbres. Sin embargo, las normas se fueron relajando poco a poco y Nueva España comenzó a demostrar su destreza en las artes ecuestres.
La charrería se originó en las grandes haciendas. Existe una gran controversia sobre su origen geográfico, pero la mayoría de los autores señalan el estado de Hidalgo, Puebla y la capital como los primeros lugares donde se desarrolló esta actividad. Con el tiempo, se extendió por todo el virreinato.
Los chinos
Una de las figuras que a menudo se presenta como predecesora de los charros son los chinacos, término del náhuatl. Estos eran grupos de hombres afromestizos que recurrieron al bandidaje a finales de la época colonial y principios de la independencia.
Operaban a caballo, demostrando gran experiencia. Durante las luchas por la independencia y los conflictos posteriores, varios de estos grupos llevaron a cabo acciones a favor de los liberales.
Independencia de México
La independencia de México trajo consigo la popularización de la charrería. Los caballos se generalizaron y su uso se hizo obligatorio en las grandes haciendas que se establecieron.
En el siglo XIX, el emperador Maximiliano impulsó con fuerza esta disciplina. Se dice que fue uno de los motivos del cambio en la vestimenta mexicana, dando origen a la vestimenta de los charros.
De igual manera, durante su administración comenzaron a publicarse algunas regulaciones sobre el tema. También se presentaron las primeras pruebas, incluso con cobertura internacional, con la presencia de numerosos invitados de la Corte para presenciar algunas de ellas.
Porfiriato
A finales del siglo XIX y principios del XX, durante la presidencia de Porfirio Díaz, el coleadero y el jinete se volvieron muy comunes y entretenidos en las zonas rurales del país. Se construyeron pequeñas plazas para practicarlos.
Cabe destacar también que comienzan a surgir ciertas diferencias regionales en la práctica de la charrería, especialmente en la vestimenta. Esto dará lugar al surgimiento de diferentes trajes charros en cada territorio.
La charrería como deporte
Aunque existen referencias de algunas competencias charras ya celebradas a principios del siglo XIX, no fue hasta mucho después que empezó a considerarse un deporte.
En 1894, varios charros mexicanos viajaron a Estados Unidos para participar en diversas competencias, obteniendo gran éxito. Tras esta experiencia, en 1900 otro grupo se trasladó a Europa para promover su disciplina.
En México, la charrería fue reconocida como competencia en 1923. Se formaron asociaciones charras en todo el país y ese mismo año se fundó la federación nacional. A partir de entonces, las competencias se hicieron frecuentes y se convirtieron en una de las actividades más queridas y tradicionales en los Estados Unidos Mexicanos.
Tipos de charras de la suerte
Una competencia de charrería consta de nueve rondas diferentes, cada una con sus propias características. También suelen incluir las llamadas escaramuzas, que son coreografías con mujeres montadas al estilo amazónico.
Arroyo de caballos
Esto implica demostrar el dominio del caballo por parte del jinete. Debe demostrar que su montura se comporta bien realizando diversas maniobras, como galopar, correr y adoptar posturas.
Piales
El nombre completo en la pantalla es piales. El charro debe detener a la yegua en la carrera con un giro de sus cuartos traseros.
Toro Jineteo
El concursante debe montar un toro bravo. Quien aguante más tiempo sobre el animal antes de ser derribado gana.
Co-líder
El jinete debe intentar derribar al toro tirándole de la cola.
Terna en el ring
Combina dos tramas diferentes: primero, el charro debe atar un toro a su cabeza; segundo, debes realizar una petaca en la pantalla. Esta se considera la más antigua de las tres.
Mare Jineteo
Es la misma suerte que el decimonoveno toro, pero cambiando la montura a un equino.
Manganas a pie o a caballo
La única variación en estos dos juegos es la posición del charro. En ambos, se deben capturar las patas delanteras del caballo con el lazo para derribarlo.
La muerte de la muerte
Sin duda, esta es una de las más espectaculares y complicadas de realizar. El charro monta una yegua mansa alrededor del ruedo y debe correr de su montura a otra yegua sin domarla y sin equipo.
Referencias
- Díaz, Abel «Compirri». Charrería – ¡Charras de suerte! Obtenido de decharros.com
- México Desconocido. La "suerte" de la fiesta charra. Recuperado de mexicodesconocido.com.mx
- Piñero, Manuel. Nueve fortunas y una escaramuza. Recuperado de almadefrontera.blogspot.com.es
- Tours en Guadalajara. ¿Qué es la charrería en Guadalajara? Recuperado de gdltours.com
- Associated Press México celebra la tradición del caballo charro. Recuperado de dailymail.co.uk
- Charro Azteca. Breve historia de la charrería. Recuperado de charroazteca.com
- La Enciclopedia de Oregón. Charrería. Recuperado de oregonencyclopedia.org
- Aviso sobre la Charrería Mexicana, deporte nacional. Recuperado de embamex.sre.gob.mx